sábado, 5 de octubre de 2013

LA TRIBUTACION EN LA COLONIA


PRESENTACIÓN

La conquista española rompió con la lógica redistributiva del Estado inca. Se establecieron enormes brechas sobre los españoles y el pueblo indígena, donde la mayor carga tributaria recayó sobre esta última población.

¿Cómo se organizó la nueva forma de tributación? Se organizó en base a ordenanzas y mandatos del rey, de acuerdo con tasas o regímenes tributarios establecidos. Además, la recaudación de los tributos estuvo encargada a particulares que debían obtener un beneficio adicional por este trabajo.

Es más, la mayoría de veces, la recaudación de tributos se subastaba al mejor postor. A esto se suma que las normas legales estaban escritas en alfabeto occidental y en idioma español, la autoridad no mostraba dicha información y la interpretaba arbitrariamente para su beneficio particular.

EL SISTEMA TRIBUTARIO COLONIAL

El sistema tributario y las diferentes formas de recaudación de tributos en la Colonia estuvieron organizados alrededor de las reducciones, las encomiendas y la mita colonial. Las primeras fueron obra del virrey Toledo; las segundas, de origen español y la última, de origen andino.


  • Entonces, el pago del tributo fue facilitado por el sistema de reducciones y funcionaba de la siguiente manera: una vez al año, el corregidor convocaba a los indios para anunciarles cuánto de tributo les correspondía pagar y dos veces al año llegaba a cobrarlo. Mientras el curaca era responsable de que los indios cumplieran con su obligación tributaria.
 Este sistema de reducciones fue tan traumático que rápidamente los indios abandonaban los pueblos (muchos pobladores andinos perdieron la vida), a pesar de que administración la colonial los forzaba a regresar.

      B.  La encomienda

Si bien la encomienda consistió en la entrega de indígenas en calidad de encomendados a un español, a cambio de que este los convirtiera al cristianismo, lo que ocurría en realidad era que los encomenderos usaban a los encomendados (indígenas) para que trabajaran sus tierras y sus minas.

El objetivo original por las que fueron creadas las encomiendas no fue cumplido. Lo cierto es que como resultado de la encomienda se obtuvo una enorme renta que se distribuía entre la Corona, la administración virreinal y el propio encomendero (su ganancia). Esto fue una fuente de ingreso muy importante para la administración española, especialmente las del Virreinato del Perú.

 

Los encomendados estaban obligados a pagar un tributo directo en moneda que solo podían obtener mediante la venta de sus productos, que eran muy escasos. Por tanto, la administración colonial los obligó a trabajar como mitayos en minas y obrajes de manera que pudieran obtener una ganancia en efectivo para pagar su tributo y, a la vez, para que el encomendero obtuviera una renta por la prestación de los servicios personales de los mitayos. 

 La mita colonial. 

La mita colonial fue la única forma como los indígenas podían obtener dinero, que destinaban para el pago del tributo que les correspondía, ellos trabajaban en:
  • Construcción de viviendas particulares.
  •  Labores en haciendas y plantaciones de vid, caña, olivo, tabaco, coca, etc.
  • Cuidado y pastoreo de ganado de españoles. Obrajes etc.

 

Los tributos coloniales

  La fuente de ingresos era, por entonces, un conjunto de treinta tipos de tributos que             recaudaba la administración virreinal.
  • Ingresos..................................................................... 4 833 507 pesos
  • Egresos..................................................................... 3 400 843 pesos
  • Saldo a favor del Erario..............................................1 432 663 peso 
 3. El tributo indígena.

Una de las fuentes de recursos financieros más importantes que tuvo el Virreinato fue el tributo indígena. Primero fue cobrado por los encomenderos y luego, según disposiciones del virrey Toledo, por los corregidores. Cabe indicar que estos últimos tenían la potestad de fijar las tasas del tributo y controlar los fondos guardados en las cajas de la comunidad, creadas en cada pueblo de indios.

 Las aduanas.

 Fue otra de las fuentes de ingresos más importante de la Corona. Se cobraron los siguientes derechos: 

El almojarifazgo.

Fue establecido en 1573 y aplicado desde 1591. Era el portazgo que cobraba el rey para garantizar el libre tránsito por sus dominios. Su tasa era del 5% por toda mercadería que llegaba al reino y del 2% por toda mercadería que salía del mismo. Para cobrarlo se medían los bultos con la palma de la mano y se cobraba según el volumen. A partir de 1720, cuando se creó la Real Aduana, el sistema cambió al método de pesado.



Derecho de avería.

Era un impuesto ad valoren o de valor de la mercadería que se importaba hacia las Indias, nunca dejó de crecer pero finalmente fue anulado porque se prestaba a todo tipo de fraudes y contrabando. Se empleaba para financiar a la armada española que cuidaba las  flotas de barcos comerciales del ataque de los piratas y corsarios.


         Derecho de alcabala.
  • Reemplazó al almojarifazgo y a la avería en 1776. Ascendía a 6% como derecho de entrada y 2% por derecho de salida. Se aplicó sobre todo producto europeo o peruano introducido por vía marítima o terrestre. En 1778 se volvió al almojarifazgo, el que fue fijado en 7% para bienes extranjeros y 3% para bienes nacionales. Otros tributos importantes.



Otros tributos importantes. Fueron los siguientes:
  • El quinto real.
Este tributo consistió en la entrega al rey de España, de la quinta parte de los tesoros de la conquista y más adelante, de metales preciosos extraídos del territorio colonial. 




  •    El diezmo.
 Fue el tributo pagado en favor de la Iglesia, comprendía 10% de lo producido en un ejercicio. El rey lo distribuía de la siguiente manera: 1/9 para él, 1/4 para el obispo, 1/4 para la catedral y el resto para el clero secular.









La venta de empleos y títulos.

Esta comenzó a tener importancia a fines del siglo XVI. Los empleos se cotizaban de acuerdo con la rentabilidad del cargo. Los títulos nobiliarios de Castilla comenzaron a venderse a partir del segundo tercio del siglo. 
23 Indios que se desmembraron de la reducción.

·         La alcabala.

Se aplicaba a toda clase de transacciones y era pagada por el vendedor. Se obtenía dinero en efectivo.

  • Encomiendas y corregimientos vacantes.
Se refiere a los ingresos provenientes de las encomiendas y corregimientos que no estaban asignados a ninguna persona y, por ello, pasaban a la tutela de la propia administración virreinal.




  • Annata.
Impuesto aplicado a las rentas generadas por ocupar cargos de diversa índole. Se calculaba en función de las ganancias obtenidas en un año.  
  • Importación de esclavos.
 Se pagaba dos pesos por cada persona traída en calidad de esclavo. Además de estos ingresos fiscales por concepto de impuestos, existieron ingresos por la venta de azogue, sal y naipes a manera de estanco, y por la legalización de las propiedades de tierras que habían sido repartidas entre los españoles (composiciones).


Los arbitrios municipales. Además de los impuestos ya mencionados, también existieron los arbitrios municipales para cubrir los gastos de las ciudades y poblados. 

  •  Sisa.
Impuesto indirecto al consumo de ciertos bienes que se aplicaba a productos de bajo consumo; por ejemplo, el pago de dos pesos por cada cabeza de ganado menor, un real por arroba de carne de vaca y cuatro pesos por cuerpo de cecina.



Con la sisa cobrada en 1587 se construyó la primera pileta de la Plaza de Armas de Lima y el puente sobre el río Rímac. Luego, se emplearía para el mantenimiento de hospitales y, por último, pasó a favor del Ayuntamiento de Lima junto con el bodegaje.

  
 Bodegaje.


Pago de los comerciantes por el almacenamiento de sus mercaderías en corralones municipales.

  •   Mojonazgo.
 Pago de los comerciantes por el ingreso de productos a la ciudad. Por ejemplo, en Tarma, el municipio cobraba cuatro pesos por cada botija de aguardiente que ingresaba.

  •   Lanzas.
Era pagado por los nobles poseedores de títulos de Castilla, para compensar las lanzas o los soldados que antes tenían que aportar a sus expensas, al ejército real.


Otros arbitrios municipales. Fueron: expolios, ferreterías, penas de cámara, señoreaje, venta y arriendo de fincas, de comisos, arriendo de cajones de la plaza de Lima, etc. El más notable de estos fue el cabezón, que consistía en gravar la fanegada de tierra  rural que no estuviera produciendo. Esto obligó a los propietarios a hacer producir sus tierras o arrendarlas.

Este tributo, fue mantenido por don José de San Martín, por considerar que promovía la producción agrícola, y fue absurdamente eliminado durante la República, a pesar de la protesta de los campesinos.

En realidad, la administración virreinal no distinguió entre rentas fiscales y municipales, puesto que cuando una renta municipal adquiría importancia, el rey se la apropiaba. En otras ocasiones, los virreyes creaban un arbitrio municipal y lo destinaban a obras del Estado.  Por ello, los ayuntamientos no se distinguieron por su interés en favor de la ciudad, sino que más bien fueron los virreyes quienes desarrollaron las obras públicas.

La administración tributaria colonial fue eficiente y muy sólida, al margen de que el sistema tributario fuera injusto, opresivo, nada transparente y la carga tributaria muy alta. Para depositar los tributos recogidos se crearon cajas recaudadoras de diferente tipo:

Las cajas reales, para depositar los tributos que se entregarían directamente a la corona española. Por ejemplo, el quinto real, cajas generales para depositar los tributos dirigidos a la administración virreinal. En las reducciones existieron las cajas de comunidades a cargo del corregidor y de los caciques. 

Allí se depositaban los ingresos extraordinarios luego del pago de los indígenas. También existieron cajas locales en las ciudades donde eran llevados los tributos en un primer momento; regionales, en las provincias, donde se concentraban los ingresos de las cajas locales de esa provincia; y generales en las ciudades de mayor importancia fiscal (Lima, Charcas y Quito) donde  finalmente se concentraban los tributos. Luego, se enviaban a España.
Las cajas generales se encontraban en:
a) Lima. Recaudaba los tributos de su propia jurisdicción y además recibía las aportaciones de las cajas de Arequipa, Arica, Castrovirreyna, Cusco, Chachapoyas, Huancavelica, Paita y Trujillo.
b)   Charcas. Cajas de La Paz, Potosí, Buenos Aires y Tucumán.
c)   Quito. Cajas de Guayaquil y Quito.
Todas ellas eran manejadas por los siguientes funcionarios:
a)   Tesorero. Custodiaba los caudales.
b)   Contador. Emitía las órdenes de pago y llevaba los libros de cuentas. Vivía en el lugar donde se encontraba la Caja Real.
c)   Factor. Vigilaba el manejo del patrimonio estatal.
d)   Veedor. Supervisaba las fundiciones de los metales.
  
Como órganos de control y supervisión existieron:
Los Tribunales de Cuentas: encargados de supervisar y juzgar lo relacionado a los asuntos fiscales.


    • El Consejo de Indias:
    Encargado de diseñar la política que se debía seguir en las colonias de España. Esta instancia podía ordenar que se realizara una visita para ejercer un control más directo. La sede del Consejo de Indias estaba en España.


Conclusiones

  •  Los antiguos peruanos fueron conquistados y empujados abruptamente a un caos social, económico y tributario que no les devolvería nada a cambio, salvo penurias y opresión.

  • El sistema tributario colonial estaba concebido y organizado para mantener un sistema económico mercantilista y monopólico. Para asentarse en el Perú aprovechó los fuertes lazos de parentesco que unían a las comunidades indígenas, su sistema de reciprocidad y su gran capacidad organizativa, y convirtió a los curacas en recaudadores de impuestos y a la vez en cómplices del cobro ilegal y abusivo de los impuestos. 
  • Las rentas que obtenía el Estado español de sus colonias, especialmente del Perú, provenían de las aduanas y del tributo indígena. La recaudación tributaria obtenida en el Perú fue muy alta, siempre estuvieron cubiertos los gastos de la administración virreinal y aun así quedaba un tercio que era enviado a la metrópoli (España). Las dos terceras partes de lo recaudado provenían del tributo indígena y de los españoles avecindados en el Virreinato. 
  • La administración colonial fue lo suficientemente sólida para sobrevivir la guerra de Independencia, pues sus tributos y su organización siguieron hasta después de cincuenta años de iniciada la República.



6 comentarios:

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  3. Excelente aporte , lo vivido en ese entonces fue demasiado catastrófico para los indígenas pero todo lo hecho por los españoles era determinado por su afán de poseer más metales preciosos. Fue algo tonto en realidad, tener tantos metales preciosos y tener a la ves un pueblo pobre ; esto era resultado de que no forjaron una industria fuerte ya que como se sabe el oro que llegaba a España con la misma se iba para comprar mercancías de países europeos aledaños o para sustentar guerras mediocres.

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  4. Que diferencia habia entre tributara los españoles y tributar al inca?

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  5. Si el indigena peruano sufrió el abuso y maltrato tributario implantado por la corona española hasta después de la independencia del criollo o sea 50 años después entonces porque el peruano no criollo celebra la independencia del Perú si fue humillado durante 50 años después de sucedido la mal llamada independencia del yugo español? Los negros octuvieron su libertad en el año 1854 decretado por el presidente Ramón Castilla exceptuando los de toda carga o abuso tributario y el indigena peruano siguió siendo abusado hasta el año 1871. A eso se llama libertad del peruano en el año 1821? El verdadero peruano levantó la cervis.el año 1821?

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